de no haberlos tomado. Aunque esa es la excusa número uno de la gente irresponsable, que no quiere medir las consecuencias de las cosas, y terminan luego, contrayendo consecuencias a sus actos que al final acaban lamentando, seguramente más de lo que habrían lamentado si hubieran llegado a viejos y se hubieran abstenido.

Ese viaje...

Esa oportunidad única para estar en la cama con alguien...

Ese trapo o un par de zapatos, justo cuando nuestro dinero para terminar el mes está medido.

Tantas pero tantas cosas, que, si escucharamos la voz de nuestra conciencia, o la de nuestros padres, en definitiva no lo haríamos, porque, muchas veces abstenerse es lo mejor.

En mi caso, se trata de la oportunidad de conseguir el Pasha de Cartier WJ1188H9, a un precio hasta ridículo, porque claro, es de segunda mano, y, se trata de este hombre, compañero del trabajo de mi hermana, que al parecer ha caido en necesidades económicas que le han forzado a desprenderse de varias de sus más preciadas posesiones.

Con ese dinero podría hacer muuuuchas cosas, pero, estoy considerando asaltar a mi cuenta de ahorros, para agenciarme de lo que es una verdadera joya, a un precio que no se me volverá a presentar en la vida.

ES BELLO, MUY BELLO !!!

Y, PESE A LO QUE USTED PODRÍA ESTAR PENSANDO POR LOS DIAMANTES INCRUSTADOS, NO ES DE MUJER, HE REVISADO EN EL CATALOGO ONLINE DE CARTIER Y, ES UN MODELO PARA HOMBRE.

Nunca he sido fan de los relojes, ya que, si necesito ver la hora, siempre estoy cerca de la pantalla, o tengo a mano el teléfono, y de hecho, ahora mismo tengo un reloj de Disney, que por cierto, aún lo uso cuando salgo de farra con los amigos a algo nada formal y me quiero sentir sarcástico. Y una vez tuve un reloj de Batman, en plástico.

Y no me obsesionan los relojes, como la ropa, o ya tendrìa varios. Pero el hecho de que sea algo dorado, y con cositas que brillan, y con el amor que le tengo a las pulseras y brazaletes, estoy casi seguro que he de comprarlo. Solo por el hecho de tener una joya hermosa que adorne mi intimidad y mis ideas. (nunca me arriesgaría a usarlo en un lugar cualquiera, porque, por su valor sería un imán de ladrones, ha ha ha)

Aunque no diera la hora, y el mecanismo estuviera caducado, estoy considerando comprarlo, no por su utilidad, sino por su belleza.

Según mi hermana, la última vez que anduvo en New York, vió uno similar, en Barneys, y estaba en US $ 25,000.00. Claro, nuevo, y en precio especial por ser Thanksgiving.

Según mi hermana, con ese dinero podrìa dar el pago parcial para un piso.

Según mi hermana, podria cambiar de vehículo y me sobraría para comprarme cien relojes de pared, de pulsera y de mesa, para que nunca me faltara donde ver la hora.

Pero no compro reloj, compro una joya.

Ya veremos qué pasa, porque en definitiva, no pertenezco a los pocos afortunados en el mundo que, pueden comprar el reloj pero nuevo, y también pagar el piso, y cambiar de vehículo, sin preocuparse, en la misma semana, ha ha ha; para mientras, como dirían los americanos, What would Jesus Do?