LA VIDA NO TENDRÁ MÁS PASIÓN QUE EN UNA PELÍCULA DE ANNE BAXTER Y CHARLTON HESTON.

Hoy parece ser una noche de esas... doy muchas vueltas por mi cuarto y siento que de lo que menos ganas tengo es de dormir.
Toda la energía que no tuve por la mañana, ahora invade mi cuerpo. Busco, entre los libros que he comprado, y que aún no leo, pero no encuentro nada lo suficientemente 'light' como para esta noche. Pienso en re leer 'El amante de Lady Chatterly' porque quiero algo de romance.

Mi vida quiere romance, yo solo quisiera dormir.

No tengo libros nuevos que ahora me inspiren leer, no tengo nada bueno en la televisión. Mi laptop no sirve. Sago de la cama. Dejo la tele encendida y salgo a la calle.
Esta ansiedad me mata.
Afuera está tan fresco... hasta hace frío. Es casi media noche, y descubro que mi vecino tiene la televisión encendida. Ve las noticias. Lo escucho toser.
Talvez yo debería tocar la puerta de mi vecino e invitarlo a tomar una taza (desechable) de café de segunda a alguna gasolinera con autoservicio. Después de todo él tampoco puede dormir, y así nos conocemos mejor. Ya son años de ser vecinos, y no creo saber su nombre. Confieso referirme a é (en mis pensamentos) como 'el viejo'.
Descartado el café. Descartada la invitación. Descartado conocernos por ahora, y descartada la cafeína y el azucar de mala calidad que hubiera tenido el café de media noche.

Había olvidado:
Lo bellas que son las estrellas que se dejan ver tras la silueta de este arbusto de limón.
Dios extendió su manto para cubrirnos esta noche (el cielo brilla [a Dios y a mí nos gustan las lentejuelas] la noche es bella)
La noche es fresca.
Esa parte del cielo que rodea a la luna ¿creciente, menguante? es muy bella. Resplandece. (A Dios y a mí nos gustan los accesorios de plata)
La luna parece sacada de aquella película de Anne Baxter y Charlton Heston, cuando Moisés, ya escapado, habla con una hija del desierto, en un pozo.

¿No quisieramos todos escaparnos de Egipto muchas veces?
¿Y que en el camino aparezca nuestro amor, como señal de Dios de que nos aprueba, y a orillas del agua, tan necesaria, y con la luna que a mí me alumbra? (A Dios y a mí nos gusta Charlton Heston, nos frascina Anne Baxter y somos unos desahusiados amantes del cine de antes)
Había olvidado que yo, desde niño me enamoré de esa luna de Los Diez Manamientos, y que siempre mi ideal de noche romántica ha sido con la luna, y con cosas que brillan.
Ambas cosas las tengo, pero fiesta no es fiesta sin dos.
No importa.
Recuerdo que una vez soñaba con escaparme de casa (por las buenas) y tener una ciudad y noche con luna solo para mí.
Ahora, a media noche, en las vísperas del fin de este año, me vine a dar cuenta que tengo una ciudad enterita, casi en silencio, llena de historias para mí solito (y con luna).
¿Cúando dejé de notarlo?
¿Cuándo empezé a ignorar las cosas que antes tanto anhelaba?.
Cuando empezé a tenerlas, seguramente.
Cuando las innobles preocupaciones del día a día mefueron llenando el escritorio de papeles y el día me lo dividieron en horarios.

Placer es arrancar una hoja al arbusto de limón y sentir su aroma, y voltear a ver una noche con estrellas que parece de mentiras.
Y la luna.
Bella.
Esta es mi propia película con Charlton Heston. ¡Ah!, y Anne Baxter.
Ya no quiero dormir.