Este comentario, por extendido, tendré que hacértelo en post, amiga lectora, joven lectora, porque no te puedo decir esto en apenas tres líneas. Así que empiezo:

Ok, Elizabeth, sweetheart, si estuvieras cerca de mí, y hay química, con gusto te doy unas lecciones aceleradas para que te conviertas en una master en todo lo referente a los labios y a la lengua. Pero te la pondré fácil: al parecer, eres una mujer, y por lo de la experiencia, has de ser adolescente, pues te diré: el obligado a tener experiencia en materia de sexo y esas cosas, debido a siglos de tradición machista, es el hombre, él debe guiar, tomar la iniciativa, así que tu tranquila, relajate, que el obligado a saberlo todo es él, no tu. Hazte la que se sonroja cuando él se acerque, y toma nota, que si te gusta lo que está haciendo, sientes que está rico y te excita, pues ya va, aprende sus tips, por que he ahí un buen besador, pero si por el contrario, solo sientes la humedad sosa de sus labios moviendose alrededor de tu boca, y ni te excita ni te gusta, el tipo es un mal besador, en cuyo caso ni te preocupes, porque los malos besadores no saben distinguir a otros en igual circunstancia, son como los ciegos. Y tu reacción deberá ser como si estuvieras viendo un bebé koala: arquearás las cejas, fingirás una sonrisa y le dirás "qué lindo", claro, en el caso en que te importe conservarle el orgullo, o podrás, si así lo desearas, apartarte, hacer como que te sacudes la ropa, y decirle que lo sientes, pero es un mal besador, y que tu te largas. Eso es muy de divas, pero deberás tener mucha seguridad en tí misma, y ser de las personas que tienen más pretendientes en lista de espera. Al menos uno más.
Ahora, que si te has dado los aires de mujer experimentada antes, hablando con el chico, y le has insinuado que eres fantástica en eso, muy al estilo de Samantha, de Sex and the city, y luego vas por internet a última hora buscando truquillos sobre besos, pues vas mal, hija.
Los mejores primeros besos es cuando hay amor, o una ilusión que se le parezca, serán esos que recordarás siempre como si hubiera habido media luz de velas, y música romántica, aún así haya sido en la bodega de un almacén (jajajaj, sorry, no me juzguen). Los besos de pasión también son muy buenos, cuando tienes mucho deseo sexual hacia alguien, y eso se echa de ver en la tensión de los labios, y las ganas de comerte a esa persona en salsa de su saliva. Esos besos se recuerdan luego, un lunes en la oficina, cuando estás matando tu cabeza con números, y tienes los codos apoyados sobre el escritorio, y la vista perdida.
Sea cual sea tu caso, nunca olvides unas mentas, para tí y para tu parejita, que no todos los días el olor y sabor natural de la boca de alguien es agradable. (solo en otros casos con ciertas personas, que ya he contado antes)
Pues nada, bonita, mucha suerte, y cuando se estén despidiendo, no importa como todo haya resultado, no olvides verle de reojo y sonreir. Un beso. Ciao