Fornicar, cuando uno no está acostumbrado a hacerlo, puede ser un tanto complicado. Nada más seguro hay que hacerlo dentro de una más o menos estable relación, con una pareja. O al menos con un amigo o amiga de mucha confianza, de esos a los que no se llegará a nada sentimental sabrá Dios porqué, porque en ese momento parecieran tener todo lo necesario.
Pero he aquí, que no siemre estaremos al lado de una pareja (dichosos quienes sí lo esten) o ese amigo o amiga no siempre estarán solteros y dispuestos. Entonces, cuando uno se siente más cómodo teniendo un lazo de confianza que haga del coito más que una eyaculación, y el lazo de confianza no está, ¿Qué sigue? ¿Debemos lanzarnos al oscuro mundo del sexo con desconocidos, o para que no le suene fuerte, con personas con quien se tenga poca confianza?
Enseñar de nuevo los fetiches, posiciones, los DOs y los DON'Ts a alguien que posiblemente no será más que para uno o dos rounds. ¿Educar a alguien que no será algo estable?.
En ese momento es cuando considero que para el acto coital, que en este caso será muy probablemente algo eventual, necesitaré algo que sustituya a la confianza y al conocer el cuerpo que es lo que hace tener confianza sexual a alguien con quien ya se ha estado.
¿Qué es lo que necesito? ¿Qué me haría tomar la decision de estar con alguien nada más que para una mera función física? Sin duda será primero la misma necesidad, el instinto el que me empujará. ¿Pero luego? ¿No hay nada más que eso? Y en eso le veo, y comprendo qué será ese algo.
Es ese imán negativo suyo que atrae a mi imán positivo. Es ese nerviosismo que le hace bajar la mirada y ojear una revista mientras tartamudea al hablarme. Es esa fuerza extra con que apreta mi mano cuando le saludo. Es entender y seguir esa sub-lectura con un muy sutil pero sexual doble sentido en mis palabras. Esa fuerza, esas ganas de acercarse a mí y de acariciar mi cuerpo, de besar mis labios ansiosos y de tomar el control de mí, porque a veces me apetece dejar de un lado el rol activo, y disfrutar de ser dirigido.
Si lo hiciera, lo haría con algien como tú, alguien así, que tome el volante y que sepa lo que hace. Alguien que haga que no me arrepienta mañana temprano. Alguien que sea tan bueno como yo. O aún mejor.
Por eso prefiero siempre la relaciones, aunque no e tenga el amor de canciones nocturnas, siempre habrá algo en una relación, ese motivo que te hizo querer formarla, que será un ingrediente activo en la tarea de desabotonar mi camisa. Es el instinto de protección, el que me obliga a preferir lo conocido y seguro. Luego cuando no tenga miedo, saldré a buscar afuera, como los cazadores.
4 comentarios
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Hay TheBoy... creo que lo que tu quieres muchos queremos, es tan insignificante una relacion al pasar con un desconocido, claro que de pedir , hay que pedir! y de lo mas caro de la carta, me gusta eso que dices de querer que otro tome el timon y lleve el rumbo de la cosa, pues a mi como mujer me gusta tanto que me lleven mar adentro, como tomar las riendas de la cosa y atreverme a buscar hasta agotarme cada pequeñez que pueda estremecer a mi pareja, lo dificil es entre millones encontrar la otra mitad que encaje justo con eso que uno quiere, te dejo un saludo y cuando quieras puedes visitarme en OshitoGruñon bye.
Nada mejor q entregarse y que se entreguen a ti, dejar q el nerviosismo se convierta en el personaje principal, las miradas se entrecruzan y las hormonas se adueñan del acto total. Explorar lo conocido, nos hace sentir mas familiar al cuerpo ajeno, q de lejano pasa a ser propio.
Pedir?¿ no me parece bien... sólo dejarse llevar y entregarse. No es algo que se deba dar por un estímulo como es el "pedir".. dar, entregarse, sentir y vivir...
besos!
cuidate
Eso me ha gustado: "el cuerpo ajeno, que de lejano pasa a ser propio". Porque los cuerpos son todos distintos, pero en teoría están hechos con el mismo modelo, así, que después de unos minutos, unos grados de calor en cuerpo y copas más arriba, se toma el timon del cuerpo " ajeno" como si ya se le conocera, y lo que se descubren son detalles. Deliciosos detalles que recordaremos el lunes en la mañana en la oficina, mientras tomamos café.
Mira chico, tener sexo no es malo, quita las arrugas, deja el físico con alas y nos devuelve a la liberación de los sentidos. pero si en ese sexo quieres ir más allá, es donde nos pilla el talento y nos descorajina la canallada de si te visto, ya ni me recuerdo, porque lo que me unía a ti, era el puro placer momentáneo. Yo he intentado hacer de eso, pero te aseguro que no me resulta y termino buscando la masturbación persona, más segura, más redonda y más conocida...que arriesgarse con otros no es tan fácil.
M.