Era una especie de visión medieval esa que se formaba ante mi vista hoy al pié de mis escaleras: EL MAGO, LA BRUJA, EL BUFÓN Y LA CRIADA, todos vestidos con alusión a la bandera alemana. El mago ha dicho mi nombre y el bufón ha hecho una reverencia, la criada agacha la mirada, mientras la bruja me ve desde el otro lado de la calle, apenas advierto su presencia.
¡Por favor no me maten! Soy solo un campesino que salía a su puerta a contemplar el paso de la tarde. ¡Tengan vuestras mercedes piedad de mí!. El mago me hace un saludo con la mano, desde la calle, y sigue su paso, los demás le siguen. El mago es el líder, puede verse a los demás seguirle y abandonar su empresa de atacar mi vida luego que él me ha perdonado la vida.
Se trataba de la pequeña colonia alemana de mi barrio, mi amigo Günter (nombre ficticio) se ha puesto unos trapos que lo hacen ver como un mago, la bruja es una señora que al parecer no es nada suyo, pero trabajan juntos, desconozco quiénes sean el bufón y la criada, talvez ellos sí salieron de un cuento.
Lamenten, alemanes del mundo, haber eliminado a Argentina por un puñado de suerte en el mundial, porque hoy, Italia les ha dado su merecido. Yo salté de la emoción y tomé un poco de simpatía por los italianos, que han sido utilizados por Dios como un látigo castigador al orgullo alemán, y para comprobar que, después de todo, SÍ HAY JUSTICIA EN ESTE MUNDO. Si al menos no para mí, ni para cosas verdaderamente importante, entonces para cosas que nos divierten. Mi no muy querida selección alemana, como dijera la camarada suya y otrora supermodelo Heidi Klum: AUF WIEDERSEHEN!. En alusión a que han sido expulsados de la pasarela, por que ha habido alguien má apto en la competición que tú; en el caso de hoy: expulsados de mundial, del estadio y también de la competencia.

Tal parece que tendré que esperar otros cuatro años para ver si se me da el milagro del clásico Argentina - Inglaterra. Por ahora, me conformo con que un dos a cero en tiempos extras haya dado su merecido al equipo alemán, y esperemos que su nacional versión de los Hooligans no haga destrozos ni nada lamentable hoy, que han perdido.
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Al cierre de esta "edición" me he conmovido un poco por ver los corazones rotos alemanes llorando de tristeza por haber estado tan cerca y haber perdido, y yo, que no soporto ver llorar a nadie... Me he dolido con ellos, Ballack me ha partido el corazón al verlo llorar tendido en el cesped. Hombre, eso es cruel (no el heho de que lo enfoquen en televisión mundial llorando), las lágrimas de alguien, me parece tan fuerte...