CON ANTONIO (nombre ficticio)
-¿Y se divirtió en su viaje?
-Sí, ciertamente.
-Me refiero a que si tuvo de la "otra" clase de diversión.
-¡Ah!, pues si se refiere al sexo, le sé decir que aún me duele el cuello por ciertas posiciones.
-Aaa. Entonces quiere decir que sí hubo.
-Perdoneme. No quise ser tan vulgar de decirle mis intimidades ni de expresarme así.
-No, ninguna vulgaridad porque no me está contando detalles de lo que hizo.
-Eso es cierto, pero de cualquier forma, eso forma parte de mi intimidad personal, y usted no está obligado a llenar sus oídos con las cosas que yo hago en lo íntimo.

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
CON ESTUARDITO (nombre ficticio)
-Hola ¿como estás?
-Bien gracias y, ¿Tu, qué tal?
-Muy bien. ¿Saliste el fin de semana?
-Sí, definitivamente, si no, enloquezco.
-¿Cómo te ha ido en el trabajo?
-Pues, bien. Hoy mismo estaba con unos holandeses y me pasó lo más chistoso del mundo: me puse nervioso. La chica tenía el escote de la blusa tan pronunciado... que no pude evitar verla varias veces, apenado porsupuesto, porque el novio me estaba viendo, pero te prometo que fué involuntario, fué totalmente por reflejos.
-Ok, y... ¿Has tenido encuentros cercanos deliciosos con alguien?
-¿Le diste vacaciones a tu tacto?
-...Yo siempre con mi mano, dándole duro ¿A eso te estás refiriendo?
-Me refiero a tu pregunta tan directa, como un cubetazo de agua fría en la madrugada. Uno simplemente no puede ir por la calle preguntando cómo va todo, y de pronto preguntar si se han tenido relaciones sexuales. Es algo íntimo, hay que saber hasta dónde.
-Perdon, qué pena contigo. No quise ofenderte. ¡Qué torpe y qué vulgar soy al preguntarte esas cosas tan íntimas, verdad! Otra vez perdon.
-Está bien, tampoco es para tanto. Porque lo que se dice virgen virgen, no lo soy.
- - - - - - - - - - - - - - - - - -
Eres tan torpe a veces, si ya digo yo, que debajo de ese disfrazo de ciudadano modelo, no se esconde más que una vulgar puta, que golpea las puertas queriendo salir y liberarse. Aunque me odies, de mí no vas a sacar satisfacción para tu curiosidad, ni mucho menos material para masturbarte más tarde. Aunque ésto último ciertamente no lo puedo evitar. Pero tampoco quiero caer en el papel de puritano inquisidor, a mí también me gusta el sexo, lo mejor es no censurar sino disfrutar. Perdon por mi furia, no es justo descargarla contigo.