LOCURA
Según San Agustín, "nos es lícito hacer locuras una vez al año". Ya las otras trescientas sesenta y cuatro veces, ya es por deporte. ¡Ay San Agustín, San Agustín! ¡Por eso llegó usted a hacere santo!, pero como en mi caso, aspirar a ser canonizado aún no entra en mi lista de las quinientas mil cosas que hacer antes de morir, entonces, ¡vamos bien!, aún no me guarden espacio en los altares ni hagan estampillas con mi imagen, que seguiré viviendo, idem, haciendo locuras.
Locuras las de la gente que asiste a los partidos
del mundial con esos atuendos, locuras las mías que me río solo en el gimnasio, locuras las de mi madre, que pretende que muera casto, locuras las de las locas en los love parades,
locuras las de una noche de copas, locura es querer a alguien a sabiendas de que está hecho especialmente para todos lo moldes, menos para mí. Locuras los atuendos de la juventud de Madonna. Locuras las de los maestros en la universidad tratando de enseñar cosas que de nada servirán en la vida, locuras las de los que imponen los estandares de la belleza. 
Intenten quitar todas esas cosas locas y estúpidas de esta nuestra alegre vida, y tendrán la receta para una vida sin sabores y sin colores.
Las locuras hacen falta, la locura es el resultado de la ecuación de la vida: El que dice haber vivido y se considera completamente cuerdo, etá equivocado,
talvez leyó un libro de alguien que vivió, o vió una película de gente que ha vivido. Pero no se puede vivir bien la vida y tener intacta la cordura, al menos que te reprimas; pero el día que las locuras pendientes de hacer se te acumulen en la vida, saldrá tu loco (o tu loca, tu te conocerás) del closet con un bate de baseball a romper lámparas y espejos y a tirar cerveza sobre los demás y a querer a alguien sin motivo, y a desvelarse por las noches, porque todo eso le parecerá muy divertido y le gustará hacerlo. Y se sentirá libre de ataduras.
Haga, querido lector, querida lectora, como las represas, no lo retenga todo por completo, mas deje salir aunquesea un gotero de todo eso que usted tiene ahí dentro, que otros e incluso usted mismo llaman locura.
Henrich Heine dijo "La verdadera locura quizá no sea otra cosa que la sabiduría misma que, cansada de descubrir las vergüenzas del mundo, ha tomado la inteligente resolución de volverse loca", y si a doscientos años de que estuvo vivo se le sigue recordando, talvez y solo talvez, él tenga un poco de razón.
Así que, porfavor, deje de leerme ahora mismo y haga una estupidez, se lo agradeceré mucho, ya que si somos dos, usted y yo: me sentiré menos loco y menos estúpido.
Un beso.
P. D.:
"Maybe I'm crazy
Maybe you're crazy
Maybe we're crazy
Probably" - G. Barkley


freddy dijo
que estupides
2 Junio 2009 | 03:51 PM