Hoy me tocó corte de pelo, esperé cuarenta minutos a ser atendido, y llegué casi una hora tarde al trabajo, lo cual me tenía nervioso. Y que conste que me corté el pelo en una barbería, solo con machos. Aclaro ésto porque yo cuando era niño solo iba a salones de belleza (jajaja) y no es broma, yo lo pedía porque las barberías me parecían rudas y me daban miedo. Todos mis tios y primos pensaban que yo era marica por cortarme el pelo en un salon de belleza; yo lo creía algo sofisticado. Hasta mi madre creía que era gay, porque un día, yo talvez tenía como ocho años, cuando me llevó de la mano, y en la entrada había un poster muy lindo con un corte moderno, y le pedí a mi madre que me hicieran ese corte. Frunció el entresejo y me dijo que no, que me lo cortarían como la vez anterior. Años despues (mas o menos seis) yo estaba en el mismo salon esperando turno para la respectiva acicalada, y en las remodelaciones que estaban haciendo, ví, para mi sorpresa, como alguien sacaba ese cuadro de una bodega de cosas viejas, lo reconocí porque el personaje de la foto tenía un saco gris sobre una T-shirt blanca y un broche muy lindo que le daba un toque de sofisticación, y, porsupuesto, el corte moderno.
El personaje de la foto era una chica. Sí, sí. Yo a los ocho años quería tener el look de una mujer. Nada tengoen contra de los travestis, que me parecen todos unos personajes con mayúscula, o casi todos,pero yo no quería concientemente volverme una drag, es solo que la modelo sin maquillaje, con ropas que parecían de hombre, y un corte muy corto, daba una apariencia andrógina, que su servidor, amigos lectores, en ese tiempo de inocencia, no supo distinguir.
Cabe agregar que cuando mi querida hermanita (la niña de mis ojos) estaba aprendiendo a hablar, me preguntó si yo era hombre o mujer. ja ja ja. Nunca se me olvidará eso. A sus otros dos hermanos no se lo preguntó, ni a su hermana si era hombre. Y es que uno de éstos días estaba viendo yo mis fotos de cuando niño, y, en efecto, tenía una cara de angelito, que era muy de aspecto andrógino; pero con el tiempo, a mí, como a Madonna, me han cambiado bastante las facciones faciales, y lamentablemente ya no presento esos rasgos tan interesantes, al menos no como antes.