Me has invitado a que pasemos un fin de semana en la playa, en tu casa del puerto, y me has advertido: "la casa no está a la orilla de la playa, amor, pero es un lugar bellísimo" Me he emocionado. Los dos sabemos que no será éste ni el próximo fin de semana, pero será uno, uno de los que vienen, uno en que habrá luna llena por las noches, porque me has advertido: "haremos el amor en la piscina, de noche, bajo la luz de la luna llena". -No sigas que me excitas. "Bueno, entonces hablemos de peras". -Ja ja ja. Esta vez sí que me has hecho reír.
Y mi mente, ya desde hace mucho despojada de la inocencia, no me ha dejado disfrutar de la felicidad de imaginar aquel momento, sino que ha querido torturarme haciendome pensar, que a tu edad, y con tu líbido, han habido docenas de hombres antes que yo, a los cuales, como en un ritual, en tu casa de playa, les has hecho disfrutar de tus artes amatorias bajo la luna llena, en las que según tú, contás con un master. No sabés lo inseguro que soy, y cuando me has dicho master, mi sentido común me dice que eso es por la mucha práctica.
¿Cuántos penes has tenido en la boca? Más te vale que me respondas porque ahorita me das asco. Y no es broma. ¿Cuánto semen has tragado? Pero no ha sido el mío. Será algo injusto, porque cuando yo llegue ahí, si es que al final acepto y no te rechazo, tu tendrás recuerdos de los demás hombres que han estado allí, y yo, intentaré disfrutar una bonita experiencia romántica contigo.
Es como que yo te proponga llevarte a mi cama: talvez te parezca especial, pero, pocos lugares hay para mí tan profanos como mi propia cama.
A veces quisiera abrirme la cabeza y sacarme la parte de mi cerebro que me hace pensar en ésto, y no disfrutar de tí. También aprovecharía para eliminar la parte donde habita la conciencia, y poder acutar más a mis anchas, y no tener remordimientos.
Tu casa en la playa. ¿Tú de qué vas? Yo no tengo casa, yo arrendo !!, y menos tener una casa en el puerto. Si no es que no quiera, es que no puedo, aún no puedo. Eres un niño bien, (a tus treinta y tantos) con tu trabajo reservado solo para los que han nacido de buena cuna, con tu familia que no está desintegrada, con tu carro nuevo, con tu casa en la playa, y tu casa en la ciudad. Usás boxers blancos (no me consta, me lo has contado), le cocinás a tu madre (mi posible suegra),y vivís en la casa de tus padres.
Qué valor el tuyo, el de hacer hot line conmigo desde el teléfono de tu casa, yo no sabía que era el mismo para todos, pensé que era de tu uso particular. Qué valor tan admirable, porque hay extensiones de la misma línea por toda la casa, incluyendo el dormitorio de tus padres. ¿Y si ven que te has tardado? ¿Y si son como mi madre, que hurgan tus cosas y levantan el auricular?. Yo bien creo que lo han hecho. Porque he intentado hablarte por ese número, y te han negado. Habrán escuchado lo sucio y lujurioso que soy para expresar el deseo carnal. Si tal han hecho, que juzguen primero la actitud de su hijo, que esconde a un verdadero sátiro detrás de esos anteojos de hombre joven responsable. ¿Ves toda la suciedad que hay en mi mente? ¿Aún así estás interesado en mí?. Yo que tú saldría corriendo. Seguramente cuando me has hecho la propuesta tenías las intenciones más románticas del mundo, mientras yo, me he agarrado de ésto para creer que eres tan ruin como lo soy yo. A veces creo que no te merezco. Pero luego reacciono. Eres tú el que en todo caso no me merece.
Yo soy el impresionismo de Monet, seguido del caótico cubismo de Picasso, y con una débil base pop, de warhol, mientras tú, eres todo un Velasquez, por eso te quiero, aunque por detrás de eso hayan revistas porno de las más obscenas.Y no me hables de sexo seguro
ni plastifiques mi corazón
ya estoy cansada de cuerpos duros
y mentes blandas que no saben de amor
Cuando tú vas... yo vengo de allí
cuando yo voy, tú todavía estás aquí
y crees que me puedes confundir
Y de que vas... mirándome atrás
ay que descaro, ahora me gustas más
y es que no me fío porque sé que tu me engañarás

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