La vida se me fué en un suspiro. Recuerdo aquellos días de total inocencia en donde descubría el mundo en cada esquina. Y todo me asombraba, y todo me sorprendía, y lo comentaba todo dentro de mí. Aquellos atardeceres eternos recorriendo carreteras nuevas en la moto con mi hermana, con el viento recogiendonos el pelo, o más bien recogiendoselo a ella y echandomelo a mí en la cara. Aún sigo recorriendo en la moto, con mi hermana esas calles con cielos de mil colores, con la sensación de estarme comiendo la vida con los sentidos: todo; el aire, el paisaje, los olores, las sensaciones en la piel. Todo.
Esos dias no se me van a acabar, aunque mi hermana y yo hayamos tomado ahora tan diferentes caminos, y ya no vivamos juntos, ni tengamos los mismos intereses, y ella se vaya a casar, y yo siga aún en la labor de descubrimiento y conquista; nunca, pero en verdad nunca voy a dejar de sentir el viento fresco del verano, de aquel verano, y de aquellos más veranos. Porque en esos recuerdos nunca llueve: los días son calietes y atractivos, y las noches son frescas e ideales.
En mis pensamientos seguiremos siendo hermanos, aquellos dos niños exploradores e inquietos que siempre fuimos, a la defensa del otro cuando éste así lo necesitara. Heramanita: ahora no eres más que una conocida, con quien compartimos madre y algunos hermanos; ahora he necesitado que me protejas, y no ha estado. ¿Has neceitado que te proteja yo? ¡Qué va! Tú para qué, si tu eres la fuerte. Eres más joven que yo, pero eres más bonita, y eres más fuerte.
Creo que vas a terminar la universidad antes que yo, has tenido tu propio auto antes que yo, y el novio, tuviste novio antes que yo; mucho pero mucho tiempo antes. Para muchas cosas me llevás ventaja en la vida, por eso, atesoro nuestros recuerdos; y esque tenemos tantos, pero tantos. Recuerdo cuando nosotros nos juntabamos en la cocina de la casa de la abuela, y enojado con mi madre o mis hermanos, decíamos, que nosotros eramos los hijos originales, que los demás no eran. Cuántas tonteras, hermanita. Nos sentimos desplazados, poco nos tardó nuestra corona de los pequeños de la casa, por poco tiempo fuimos los únicos.
Pero en mis recuerdos aún lo somos, y no es que no quiera a nuestros hermanos, que Dios sabe que cada uno es especial, pero en el pasado solo fuimos nosotros dos. Para que las personas entiendan, podríamos decir que somos como la primera temporada de algún Reality: por novedosas que sean las cosas, nunca se repiten.
Seguí con tu vida de mujer del nuevo siglo, yo me quedo un rato más acá suspirando por lo que ya ha sido, talvez en un rato te alcanzo, igual, este mundo de recuerdo es solo para un rato, hay que regresar a la realidad. Te mando saludos, siempre te recuerdo.

expresa mucho ese texto y sabes que? me identifico mucho con el! enhorabuena!
Aquí dije algo que resume mi pensamiento: "yo me quedo un rato más suspirando por lo que ya ha sido"
No sé porqué me cuesta tanto salir del pasado.