Youn girl, you're not alone, I'll be right here when world starts to fall. Esa es una de las frases que me consuela cuando veo una tormenta frente a mí. (The voice within, Christina Aguilera) Y es que a las seis de la tarde ya estoy cansado, y quisiera sentarme en una mecedora a ver el atardecer, con la cabeza recostada al soporte, y talvez algo de tomar. Cero bulla, solo paz. Porqué mis amigos quieren tanta fiesta y andar conociendo un hombre nuevo todos los días.
Yo no me canso de decir que no es tan lo mío las aventuras de una noche, aunque son divertidas, pero prefiero pasar mil noches solo y ser recompensado con un día con el amor de mi vida. Y soy cursi, y soy un chapado a la antigua, y soy todo lo que María Félix quiera, pero, no compares querido: lo tuyo es andar de rama en rama, mientras yo prefiero la estabilidad de un árbol. Y a veces, a las seis de la tarde, suspiro tambien porque me imagino que el amor va a tocar a mi puerta. Y llámenme marica, llámenme tonto, llámenme anticuado, pero preferiré siempre un romance a una eyaculación. Aunque ni yo mismo lo comprenda así a veces.
Apartenme de las superficialidades, que me dan asco. Así sea yo mismo una institución de la superficialidad. Pero sé bien que a la hora de querer a alguien, yo sí me doy la oportunidad de conocer a las personas, y voy más lejos que una noche.
A veces me pregunto si sólo yo pienso así, y ya nadie más tiene ese punto de vista tan anticuado, a veces pienso que me cierro porque busco a alguien justo igual a mí. No sé, debe haber alguien por ahí, esperandome, alguien que me reconforte, que me sea la otra mitad, y que yo sea la suya, solo tengo que buscarle.

Escribe un comentario