Estuardito (nombre ficticio), el de mis relatos anteriores, ahora resulta que sí me quiere, claro, mi orgullo como conquistador no permite rechazos, y, gracias a mis encantos, ahora me ha dado, sin que se lo pida, su número de celular, su número directo en la oficina, y su número personal de casa, me dice "nene", y anoche me llamó,ya tarde enla noche, por 66 minutos.
Hemos estado platicando de muchas cosas, y la verdad es que cuando uno dice que cree tener una idea de cómo son las personas, qué equivocado está. Yo tenía una idea de él, mas o menos así:
*Maduro
*Inteligente
*Serio
*Con sentido del humor
*Interesante
*Culto
*Con el encanto de la experiencia
*Tímido o inhibido
*Reservado en lo personal
Y después de unos días de plática resultó que he encontrado ésto:
*Inteligente
*Con sentido del humor
*Interesante
*Obsesionado con el sexo (más que yo, al parecer)(1)
*Amante de practicar el sexo oral
*Logra erecciones en 30 segundos
*Interesado en hacer levantes por donde se pueda(2)
(1) Supongo que su inclinación al sexo se debe, aparte de las hormonas, obviamente, a que se puede ver de lejos que ha pasado un largo rato sin mucha actividad, lo que me lleva a pensar: a)Que se reserva todo a eventualidades por la familia y el trabajo; o, b)Que no tiene mucha suerte ligando; o, c)Una triste mezcla de las dos anteriores.
(2) No sé porqué los que de primas a primeras te ofrecen sexo oral, no me parece que sean el gran amor de mi vida. Talvez porque a mi no me gusta practicarlo, y veo el asunto como la sumisión de un hombre hacia otro, envileciendo su virilidad para exaltar la del otro.
Aclaro: me encanta el sexo oral, es delicioso, y no solo en lo sensitivo, pero también me provoca (mucho)placer ver que un hombre me está chupando el pito. Independientemente de si lo está disfrutando o no. Pero prefiero convencerlos, casi obligarlos a que lo hagan, o en todo caso, que sea algo espontáneo. Y llámenme retrógrado, pero un hombre que anda por la vida ofreciendo mamadas, no tengo aún la capacidad para visualizarlo como alguien a quien entregarle mis más preciados sentimientos. Le doy la importancia del momento: la importancia que tiene algo que me proporciona placer. Nada más.
¿Porqué ese pensamiento con raíces patriarcales,en donde la hembra,o quien juegue el papel de serlo, tiene que ser una virgen de campo, jamás tocada?. ¿Porqué me asusta alguien que disfrute de su sexualidad y que no se reprima?. ¿Qué me hace pensar que el disfrute sexual y el gran amor son mutuamente excluyentes?. ¿Porqué no puedo ver como hace un par de días, sus cualidades, y ver su apertura sexual no como un defecto, sino sumarla a sus virtudes?
La Virgen María no se dejaría tocar, por más amor que te tenga así que eso te orilla a buscar a María Magdalena. Ahí está: vengo cargando con una cultura patriarcal de más de dos mil años, que separa la imagen amorosa de la imagen carnal. Qué mierda.

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